
Todo es muy casual. El sábado pasado, por ejemplo, coincidí con Julie Thomasoro y con J.F. León en un show de Sergio Fernández "El Monaguillo". Insisto: todo de forma casual.
Al principio la situación era tensa, pero nos fuimos relajando. Qué nervios, cara a cara con mi ídolo radiofónico… por primera vez. Me preguntaron mi opinión sobre el programa y me hicieron un TOAF (Test del Oyente Aplicado a Fans). Llegó un momento en que ya no podía más: "No, J.F., no sé de qué signo del horóscopo eres".
Después de la actuación del Monaguillo vino el momento de las presentaciones. Me sentía en mi salsa. Me presentaron a un montón de gente y pude comprobar que José Luis Salas tiene la pata negra. Incluso me pidió que le consiguiera la serie de Mazinger Z en DVD. "Pues no, lo siento. Estoy muy ocupado en mi nuevo papel de oyente mítico".
No sabéis lo que es ir por Malasaña con J.F, conoce a todo el mundo y se para a saludar. Si digo que una vez vi a Silvia Superstar pinchando en el "Tupperware", él responde: "Ah, pero ¿es que ahora Silvia pincha ahí? Yo la conocí cuando Killer Barbies se fueron a Nueva York". Y lo mejor es que se pone en plan indie y te pregunta "Y a ti, ¿qué grupos de Subterfuge te gustan?". "Pues ahora soy mucho de Chico y Chica, pero están en Austrohúngaro", respondí. No nos poníamos de acuerdo en cuanto al tipo de música: el debate "guitarras si, guitarras no" empezó a ser un tema delicado, casi personal. Julie estaba matada de los pies, estrenaba unas sandalias de Versache divinas (¿o eran de Guchi?) La verdad es que yo no puedo hablar mucho porque hay momentos (los mejores) que no recuerdo (cómo iría…). Llegó un momento en que propuse ir al Penélope", pero quería decir el "Angie". La lengua no respondía a las órdenes de mi cerebro. Al final terminamos en "La Vía Láctea" (un garito nuevo y súper exclusivo). Seguimos bebiendo. Bueno, algunos. Porque J.F. León va de duro, y luego ni fuma, ni bebe, ni nada de nada. Lo que pasa es que es un rockero de pacotilla que, en los años ochenta, seguro que era fan de Europe. No importa, a un mito de la radio se le perdona todo.
Marqos